Es interesante resaltar el hecho de que hasta hace diez años el bambú sólo se utilizaba como alimento, para la construcción de muebles, casas o papel. También se sabía que esta planta produce oxígeno en grandes cantidades y que mejora la composición de nitrógeno del suelo, pero por si eso no fuera suficiente, se descubrió que de igual modo se podía utilizar para la fabricación de una tela con enormes ventajas, tomando como base la fabricación del papel y llevándola un paso más adelante.

Éste es de hecho un proceso muy interesante, que comienza desde que las comunidades locales lo recolectan con machete de una forma particular, pues saberlo cortar correctamente contribuye a mantener el suelo sano y a asegurar la correcta renovación de dicha materia prima.

Después de recolectado y una vez en las fábricas, los tallos y hojas se separan, y mediante un sistema de vapor y calor se descomponen y transforman en una pasta conocida como celulosa. Con ayuda de disulfuro de carbono se generan fibras largas y mucho más finas que otras fibras, que se secan, se lavan y se tiñen, si es que se quiere un color en particular. Ésta es ya la forma en la que tal planta se puede hilar, como cualquier otra fibra textil, para conformar hilos de bambú, que a su vez pueden tejerse de diferentes formas. Como son fibras largas y con mucha resistencia a la tensión esto las convierte en hilos duros pero a la vez suaves, que no se desgastan fácilmente, lo cual hace que la ropa hecha de bambú tenga una excelente durabilidad.

La fibra de bambú también tiene una propiedad que la aventaja por sobre las demás telas: al ser ligeramente hueca permite que los pigmentos se añadan más fácilmente y de modo permanente, es decir que su nivel de absorbencia es alto, lo que también es benéfico para la piel de los humanos, pues evita la transpiración en exceso y, por ende, irritaciones o alergias. Tanto es así que hoy en día muchos diseñadores de moda están usando en sus creaciones el tejido de bambú como una alternativa respetuosa del medio ambiente, en sustitución de la seda, por ejemplo, debido a la suavidad y brillo natural de esta tela, lo cual ha comenzado una tendencia llamada eco-fashion, que da pie a hermosas, originales y ecológicas prendas.

Habrá que esperar más para ver qué nuevas aplicaciones surgen utilizando esta versátil planta, pero mientras podemos empezar por adquirir los productos ya existentes y disfrutar de sus ventajas, al tiempo que ayudamos al bienestar de nuestro planeta.

14 Respuestas

    1. Hola Nancy, nosotros no vendemos la tela para las muselinas. Nosotros somos una comercializadora de productos elaborados con fibra de bambú.

    2. Hola Nancy, yo también estoy buscando muselina, pero no hay manera de encontrarla en México. Has conseguido encontrar algún lugar donde la vendan?
      Un saludo!

    1. Hola Leonardo
      Aquí en México no se donde se pueda conseguir la tela. Pero si te sirve de algo, puedes checar en Estados Unidos o incluso en Asia.

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