Hasta hace algunas décadas el bambú era considerado un material que en general era utilizado como un recurso económico para la construcción de chozas en zonas tropicales indígenas. Pero poco a poco su versatilidad se fue descubriendo, hasta convertirse en una fuente inimaginable de posibilidades y oportunidades, tanto por la variedad de productos en los que se aplica como por los ingresos que genera. Es así que México se ha sumado a la práctica de este cultivo, que representa una industria generadora de empleos y beneficios económicos.

Es curioso pensar que el cultivo de bambú, tan arraigado a la cultura oriental, pueda darse fuera de China e India, sus principales productores, sin embargo esta planta crece sin problemas en zonas tropicales alrededor del mundo, tanto en Asia como en África y América, aunque los ejemplares americanos aún no han sido tan estudiados.

Hoy en día se sabe de la existencia de 90 géneros de bambú y alrededor de 1040 especies en todo el planeta, de los cuales 21 se encuentran en América, con sus 345 especies, localizadas desde Estados Unidos, pasando por México, Centro y Sudamérica hasta Chile y las islas caribeñas.

En México se encuentran ocho géneros y 35 especies de bambús, principalmente en la zona del sureste, en los estados de Veracruz, Puebla, Chiapas y Tabasco con más de 200 hectáreas cultivadas, una cifra ya considerable si tomamos en cuenta que durante mucho tiempo esta planta era prácticamente desconocida en el país, y sólo se contaba con un antiguo tratado y dos o tres estudios que hacían referencia a las especies mexicanas. Por fortuna, ahora ya existe una cultura más amplia de su estudio, que se da a la tarea de estudiar el estatus, taxonomía, características y distribución de cada especie, aunque sigue siendo necesario continuar los estudios, la exploración de nuevas especies nativas y cuidar su preservación, pues como muchas otras especies de plantas, el bambú silvestre es propenso a desaparecer en condiciones incorrectas de siembra y cosecha.

Cada una de las plantas de bambú en México genera entre 10 y 20 tallos durante al menos 60 años, sin volver a sembrar, además de que empiezan a producir en cinco años, en lugar de los aproximadamente 30 años que requieren otras especies de árboles productores de madera. Por estos beneficios en nuestro país ya existen algunos proyectos para industrializar la producción de esta planta, como un material versátil para la construcción de paneles, pisos, muros, aglomerados, muebles, entramados, vigas, columnas, pasamanos, y un sinfín de artículos para el hogar, sin embargo aún no se cuenta con la infraestructura y maquinaria necesiaras para poder transformarlo en la gran variedad de artículos que permite elaborar esta maravillosa planta.

Esperamos que el cultivo y el estudio del bambú se sigan expandiendo en nuestro país, pues es fuente de empleo, de ingresos, y un purificador natural del aire. ¡Aprovechemos al máximo su diversidad de aplicaciones y disfrutemos de sus beneficios!

 

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