Antes de que termine el invierno, queremos compartir con ustedes una metáfora china: los tres amigos del invierno.

El pino, el bambú y el ciruelo son tres árboles que resisten juntos el invierno y son conocidos precisamente como “los tres amigos del invierno”, los cuales a la vez simbolizan en la cultura china las nobles virtudes del humano que este pueblo siempre ha buscado. Con esta metáfora poética se hace referencia a un mundo de caos y de problemas, donde el humano resiste, tal como los tres árboles que se mantienen firmes y resistentes ante la crudeza del invierno; ellos se mantienen de pie, sin marchitarse, en espera de la renovadora primavera y de un futuro mejor.

El diseño de los tres amigos se observa en muchas representaciones en la cultura china desde hace más de mil años, cuando los artesanos lo plasmaron en recipientes y vasijas, telas, cuadros y en arquitectura, lo que después también sería adoptado por la cultura japonesa.

Virtudes que representan:

El pino. Tiene hojas perennes que permanecen verdes todo el año, transmitiendo tranquilidad y estabilidad. Representa la sabiduría que se adquiere con el paso de los años, así como la eternidad y la longevidad. Resiste en ambientes severos, creciendo alto, resistente y recto, como debe ser el ser humano.

El bambú. Puede doblarse sin romperse ante la fuerza del viento y representa la adaptación frente a las adversidades. Simbolizan la elegancia, la pureza y sus hojas, que se mantienen durante el invierno, la amistad duradera. Es fuerte, resistente, flexible y soporta los cambios de temperatura, capaz de adaptarse a cualquier circunstancia siempre en posición vertical.

El ciruelo. Florece en medio del invierno perfumando, embelleciendo y dotando de calidez a esta temporada, incluso en las heladas. Es admirable su fortaleza y resistencia, por esto representa la humildad, la devoción, el triunfo sobre las dificultades, y es un símbolo de esperanza.

En conjunto, los tres representaban para Confucio al hombre letrado, al hombre superior, que disfrutaba de la literatura, poesía, pintura y caligrafía. En el taoísmo, las virtudes se asocian al ideal de un caballero.

Aún hoy las culturas china y japonesa siguen admirando y dando su lugar a estas tres especies, y han aprendido a emplearlas, conocerlas y respetarlas por su gran valor pues, en efecto, representan el ideal y la naturaleza sabia del propio ser humano.

 

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