Todos los ecosistemas proporcionan materiales, condiciones y procesos que mantienen la vida en el planeta, y a estos beneficios que se obtienen de ellos se les llama servicios de los ecosistemas. No sólo hablamos de aquellos productos que tienen un valor monetario, como la comida o la madera, sino de otros aportes que quizá no sean tan obvios y apreciados, como la purificación del aire y el agua, la regulación del clima, la descomposición de los residuos, la polinización de los cultivos, entre muchos otros que hacen posible la permanencia de la vida humana, motivo por el cual queremos destacar la importancia del consumo responsable con el medio, pues tendemos a dar por sentados estos servicios sin tomar en cuenta que ninguna forma de vida podría subsistir sin ellos. Ahondemos un poco en las cuatro clases de servicios:

 
Servicios de aprovisionamiento.
En esta categoría se incluyen algunos de los servicios más valorados, como medicinas, alimentos, refugio y combustible. De los océanos obtenemos pescados y mariscos, de los que 20% de la población depende como su fuente principal de proteína. Las praderas y bosques aportan un sinnúmero de productos: animales —leche, carne, lana y piel—, alimentos —hongos, miel, nueces, frutas—, construcción —maderas, pastos y bambú—. Además, varios productos que se extraen de plantas y árboles son utilizados en la industria, como aceites, tintas, taninos, insecticidas y resinas.

 

Servicios de regulación.
Son los beneficios que obtenemos para el control del clima, de plagas, de enfermedades, de la calidad del agua, de la erosión de la tierra, lo cual es posible gracias a microbios y plantas que fungen como filtros naturales del aire. De igual modo, la vegetación, los humedales y algunos moluscos contribuyen a la purificación del agua. Por su parte, los manglares son una barrera natural contra huracanes y demás eventos climatológicos de alto impacto. Asimismo, los ecosistemas ayudan a la regulación de plagas y organismos que portan enfermedades, manteniéndolos bajo control.

 
Servicios culturales.
Son aquéllos no materiales que obtenemos de los ecosistemas, como los recreativos, estéticos, espirituales e intelectuales. Simplemente no podríamos prescindir de estos servicios, pues contribuyen al bienestar del ser humano en un nivel psicológico (mejor salud mental, crecimiento personal), psicofisiológico (mejor salud cardiovascular), social y cultural (lazos familiares, menor alienación social), económico (costos de salud disminuidos, más productividad), ambiental (mejor relación y entendimiento del medio ambiente).

 
Servicios de apoyo.
Son los necesarios para que ocurran los otros servicios, que incluyen la producción de nueva materia orgánica por plantas mediante la fotosíntesis, y el ciclo de nutrientes esenciales como el carbono, el nitrógeno, el fósforo y otros vitales para la química de la vida.

 

En resumidas cuentas, podemos apreciar el valor y la importancia de todos y cada uno de los servicios de los ecosistemas que hacen posible nuestra existencia. Por eso, en Be Bamboo queremos invitarte a formar parte de la comunidad verde, que intenta hacer una diferencia al establecer el equilibrio de nuestra especie con nuestro entorno mediante el uso del bambú como nuestra materia prima.

 

 

 

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