La playera de algodón es un básico dentro de el clóset de cualquier ser humano; conoce el ciclo de vida que existe para esta prenda.
Una camiseta es un ejemplo sencillo de los problemas medioambientales que causamos con su producción, distribución y consumo.

La camiseta es probablemente la prenda más común del mundo. Todos tenemos en nuestro armario varias camisetas, tanto de color como blancas, negras y de muchos otros colores, que son cómodas de llevar por su forma y flexibilidad para mezclarlas con otros colores. Además, puedes llevarlas con pantalones o falda, según tu look (informal o arreglado), lo que hace que sea una de las prendas más queridas entre la gente de todo el mundo.
El algodón es uno de los cultivos que más agua consume en el mundo. Para producir una sola camiseta se necesitan hasta 270 litros de agua, y sabemos que este recurso está en crisis. En cuanto a los pesticidas, el algodón es uno de los materiales que más necesita, y estas sustancias pueden provocar diversas enfermedades como el cáncer. Por eso es mejor el bambú.
¿Qué puedes hacer?
Puedes utilizar varias veces tus playeras, normalmente una playera la utilizamos al rededor de unas 50 veces.

La industria del fast fashion es la segunda más contaminante, después del combustible. Por eso, vale la pena considerar otras opciones como ropa de segunda mano, productos locales o incluso el intercambio entre conocidos para evitar tanto consumo de ropa que está dañando mucho al planeta.